A solo 2 km del centro histórico de Cortona, una de las ciudades más emblemáticas de las colinas toscanas, se encuentra el Molino de Cortona. Esta casa de piedra está situada en una zona boscosa y fue antiguamente un molino de agua, convertido hoy en residencia privada conservando sus elementos originales.
La propiedad está rodeada por un terreno vallado de aproximadamente 8.500 m², con olivos y vegetación natural. Un arroyo que discurre junto al edificio forma pequeñas piscinas naturales, accesibles mediante escalones de piedra.
En el interior se aprecian elementos típicos de la Toscana: suelos de terracota, vigas de madera vistas, techos abovedados, ventanas y puertas con marcos de piedra y ladrillo, y una imponente chimenea en el centro del salón. La distribución incluye tres dormitorios, dos baños, una cocina tradicional, un amplio salón, trasteros y espacios aún sin terminar que se pueden ampliar o personalizar. La vivienda puede dividirse fácilmente en dos unidades independientes.
En el exterior, una amplia terraza de piedra invita al descanso. Otras características incluyen ventanas de doble acristalamiento, persianas exteriores, iluminación exterior, aparcamiento privado y parcela completamente vallada. Existe la posibilidad de construir una piscina.
El acceso a la propiedad se realiza por un camino rural sin pavimentar de unos 2 km, estrecho pero pintoresco. El Molino de Cortona combina naturaleza, historia local y tradición toscana a poca distancia del centro de la ciudad.