Europa sin sus castillos, monasterios e iglesias, sin sus palacios y casas señoriales urbanas, sin las propiedades rurales y las casas solariegas que marcan el paisaje fuera de los núcleos urbanos sería otro continente.
Los orígenes, las historias y las perspectivas de estas direcciones patrimoniales europeas son muy diversos. Igualmente diversas son las posibilidades que ofrecen a quienes tienen una visión clara, determinación y los medios para formar parte de ellas.