No es una casa cualquiera. Es un pedazo de historia viva con un enorme potencial.
Construida en 1912 en el corazón de Kissing, Baviera, esta vivienda tiene una historia que merece ser contada. Originalmente fue la herrería del pueblo, un lugar de artesanía, fuego y el ritmo de los caballos herrados, que con el paso de las décadas se transformó en una residencia de carácter y encanto poco comunes.
La propiedad se asienta sobre un terreno de casi 1.200 m², un tamaño excepcional para una ubicación en pleno centro del pueblo. Diseñado originalmente como jardín inglés, los terrenos están ahora bellamente cubiertos de vegetación y poseen un aire romántico salvaje, con un magnífico fresno como protagonista del jardín.
El terreno ofrece verdaderas oportunidades: espacio para ampliar, construir una pequeña vivienda independiente, un estudio o crear un hogar multigeneracional, sujeto a los permisos correspondientes. Oportunidades como esta, en un emplazamiento así, son cada vez más difíciles de encontrar.
En 1983, la parte comercial del edificio fue reemplazada por una generosa ampliación. La vivienda creció sin perder su esencia, expandiéndose con presencia señorial, mientras se preservaba el carácter histórico de herrería en toda la casa.
Hoy, la vivienda ofrece aproximadamente 225 m² de superficie habitable, con un potencial adicional de alrededor de 60 m² mediante una reforma. Habitaciones espaciosas, molduras de yeso ornamentadas y detalles de época distintivos definen el interior. Una impresionante chimenea abierta y varios fogones antiguos, que complementan la calefacción de gas, crean un calor que trasciende la temperatura.
El excepcional baño se abre directamente a una terraza en la azotea de aproximadamente 30 m², orientada al sur y al oeste, ofreciendo vistas panorámicas sobre el jardín y el cielo al atardecer.
Durante cuatro décadas, esta vivienda fue el centro querido de la vida de una familia. Ahora espera a alguien con pasión, visión y aprecio por lo extraordinario; alguien que reconozca su potencial y disfrute preservando algo histórico mientras le da nueva vida.
La estructura es sólida. El terreno promete oportunidades. En las manos adecuadas, esta volverá a ser una casa verdaderamente especial, llena de carácter, espacio y posibilidades.