Construida entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, esta villa se encuentra en un entorno agrícola tranquilo, a pocos kilómetros de la ciudad medieval de Oria. La fachada de color rojo ladrillo y los techos con bóveda de estrella, presentes en casi todas las habitaciones, son característicos de la tradición arquitectónica rural de Apulia de esa época.
La superficie habitable es de 212 m², complementada por dos porches cubiertos de unos 72 m². La distribución de los espacios a lo largo de un eje longitudinal incluye una entrada, zona de salón-comedor, dos dormitorios, dos baños y un gran salón con chimenea. La cocina consta de dos estancias abovedadas y se abre hacia el segundo porche. Una escalera interna conduce a la terraza de la azotea, que ofrece vistas al paisaje y a la silueta de Oria, con su castillo y la cúpula policromada de la catedral. Un horno tradicional redondo forma parte de la propiedad.
Dos dependencias sin conexión interna directa ofrecen potencial de ampliación como casa de invitados, unidad independiente o taller. En la terraza de la azotea hay instalada una estructura fotovoltaica de 6 kW, mientras que un sistema solar térmico se encarga de la producción de agua caliente. La propiedad dispone de sistema de calefacción y refrigeración, así como de dos pozos artesianos. El terreno, completamente vallado, tiene una extensión de aproximadamente 1,0 hectárea; las normativas locales de construcción permiten una piscina de hasta 40 m². El inmueble se encuentra en buen estado, aunque se recomiendan algunas modernizaciones puntuales.