El palacete Dülfer fue construido en 1908 por la familia Dülfer como una elegante villa señorial, conocida más tarde como el “Palacio de las Cúpulas” por las características cúpulas en forma de cebolla que coronan las torres laterales. Su arquitecto, Martin Dülfer, fue un destacado representante del Jugendstil en Alemania y considerado uno de sus pioneros.
El edificio, de planta cuadrada, tiene una sola planta, está parcialmente soterrado y cubierto por un tejado quebrado. La entrada principal está precedida por un pórtico con columnas que sostiene un balcón. Las fachadas presentan detalles arquitectónicos refinados: cornisas, pilastras y marcos ornamentales en las ventanas. Sobre el balcón se eleva un frontón ondulado, ricamente decorado con estuco y una cartela central.
Durante el periodo de guerra, el edificio fue utilizado por la administración. Tras 1945, albergó una escuela, luego la sede del grupo scout de Barlinek y posteriormente fue dividido en viviendas. En los años noventa, cuando pertenecía a una entidad pública, el palacete comenzó a deteriorarse notablemente. En 2007 fue adquirido por propietarios privados que emprendieron una restauración completa y sensible a su valor histórico.
La propiedad se sitúa en la parte oriental de Barlinek, en la calle Strzelecka 23, rodeada por árboles centenarios que se funden suavemente con un bosquecillo que se extiende hacia las afueras orientales de la ciudad.
Alrededor del año 1920, el barón von Klitzing adquirió el inmueble probablemente para su hermana mayor, Käthe zu Rantzau (de soltera Katharina Ursula von Klitzing), quien se trasladó a vivir allí con su hija tras enviudar del barón Ernst Christian Detlev zu Rantzau. La baronesa era una figura muy respetada y querida en la ciudad, y los habitantes de Barlinek la saludaban con reverencia al cruzarse con ella.
En ese mismo periodo, el barón Klitzing adquirió también la colina sobre la que se asienta la villa, así como la zona boscosa conocida como Klinkenberg. En un documento manuscrito dirigido a la administración local se menciona por primera vez el nombre de “Villa Klitzing”. Otras denominaciones antiguas encontradas en postales históricas incluyen “Villa junto al lago”. El nombre original –“Villa Dülfer”– hace referencia a su creador y primer propietario.